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Foto: cdn.amxinfra.com

El piloto Xavi Razo, al volante del auto del TAME Racing, se adjudicó la victoria absoluta este fin de semana en el Autódromo de Querétaro al dominar las acciones de la competencia estelar de la NASCAR México Series 2026, un resultado que recorta distancias de manera drástica en la parte alta de la clasificación general del campeonato de stock cars más importante del país y reconfigura la lucha directa por los puestos de privilegio rumbo a la postemporada.

La cita en el trazado queretano representó un punto de inflexión estratégico en la recta final de la temporada regular del serial sancionado por NASCAR y operado por Jimmy Morales. Desde el banderazo inicial, la competencia exigió a ingenieros y pilotos una lectura milimétrica de las condiciones de la pista, donde la degradación de los neumáticos American Racer y la gestión térmica en el sistema de frenos definieron el ritmo constante de los contendientes más fuertes a lo largo de los giros pactados en este circuito que demanda precisión absoluta en cada frenada y una tracción óptima al salir de las curvas.

A lo largo de este calendario 2026, el campeonato nacional ha recorrido plazas de alta exigencia técnica que ponen a prueba tanto la fiabilidad mecánica como la capacidad de adaptación de las escuderías. El trayecto ha pasado por escenarios emblemáticos como el Súper Óvalo Potosino, el Súper Óvalo Chiapas, el Aeropuerto Internacional de Tulum, el Autódromo Miguel E. Abed en Puebla y el Óvalo Aguascalientes México. En dichos trazados, competidores consagrados como Rubén García Jr., cinco veces monarca del serial, junto con figuras de la talla de Alex de Alba del AGA Racing Team, han marcado la pauta del certamen, alternándose el dominio de las fechas iniciales frente al empuje constante de estructuras consolidadas como HO Speed Racing y GGG Racing Team.

El desarrollo técnico de la categoría estelar mantiene una paridad estricta gracias al reglamento estricto que rige a estos vehículos de chasises tubulares y carrocerías de fibra de vidrio, diseñadas para imitar con precisión las siluetas de modelos de producción de marcas emblemáticas como Ford y Chevrolet. Esta configuración estructural, que prescinde de asistencias electrónicas complejas, obliga a los equipos técnicos a buscar puestas a punto muy finas en las suspensiones y geometrías para maximizar la adherencia mecánica en el asfalto y conservar la estabilidad aerodinámica en las rectas y curvas cerradas de los diferentes óvalos y circuitos mixtos que conforman el exigente calendario nacional.

Paralelamente, la categoría soporte NASCAR Challenge cumplió con su habitual papel formativo dentro de la estructura general del fin de semana, compartiendo pista y especificaciones técnicas base con el contingente estelar. Este semillero directo permite que los jóvenes talentos del automovilismo mexicano e internacional midan fuerzas frente a los volantes más experimentados del país, acumulando kilómetros cruciales en condiciones reales de alta presión y sumando unidades valiosas para sus aspiraciones particulares dentro de su propio campeonato divisional, un factor fundamental para el recambio generacional del deporte motor nacional.

Con este triunfo contundente en el Autódromo de Querétaro, la presión sobre los equipos punteros aumenta de manera considerable de cara a las próximas fechas de la temporada. El calendario anual llevará próximamente a la caravana de stock cars de regreso a plazas clave en la geografía nacional como San Luis Potosí, Puebla, Monterrey y Aguascalientes, antes de encarar el cierre definitivo de la campaña en el Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México, donde se definirá a los contendientes que disputarán la corona absoluta.

La estrategia en los fosos y la capacidad de reacción rápida ante las inevitables banderas amarillas se han consolidado como los factores determinantes para las escuderías que buscan asegurar su permanencia en la zona de privilegio. Con diferencias numéricas mínimas en la parte alta del estado del campeonato, cada giro disputado en las próximas fechas adquiere un peso crítico para definir qué pilotos llegarán con opciones matemáticas reales de pelear por el título absoluto de la temporada 2026, obligando a ingenieros y jefes de equipo a afinar los planes de carrera para no ceder terreno en la recta decisiva del año.