Fórmula 1

Mercedes divide especificaciones en Singapur para diagnosticar problemas del W17

Mercedes divide especificaciones en Singapur para diagnosticar problemas del W17

Mercedes optó por correr con dos especificaciones distintas de su monoplaza en el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1 para diagnosticar problemas técnicos tras el bajo rendimiento en Malasia. Tras introducir un paquete de mejoras significativo en Malasia sin obtener los resultados esperados, la escudería angloalemana optó por revertir el coche de George Russell a la configuración anterior, mientras que su compañero, Kimi Antonelli, mantenía las novedades aerodinámicas.

George Russell pilotando el monoplaza de Mercedes en el Gran Premio de Singapur

Foto: Motorsport.com LATAM

El objetivo era comparar directamente las dos especificaciones en condiciones reales de carrera para identificar por qué el coche no se comportaba como lo indicaban las simulaciones. La jugada, revelada por la dirección técnica, no fue solo un ajuste de fin de semana, sino una inversión en la comprensión del vehículo para las próximas etapas de la temporada y el desarrollo de 2027.

La reacción ante el bajo rendimiento en Sepang

El detonante de esta decisión fue el desempeño decepcionante en el Gran Premio de Malasia. Mercedes había llevado a Sepang un paquete totalmente nuevo de suelo y carrocería, la primera gran actualización desde mayo, con la expectativa de marcar un paso adelante claro. Sin embargo, el equipo terminó por debajo de lo esperado, generando dudas sobre la efectividad de las piezas.

Simone Resta, director técnico adjunto, explicó que Malasia presenta características específicas que lo hacen atípico: asfalto diferente, cambios rápidos de temperatura y alta degradación de neumáticos. "Está un poco fuera de escala en términos de pista si se compara con la media", detalló Resta. Esto significó que las predicciones del túnel de viento y el simulador no coincidían con la realidad sobre el óvalo de Marina Bay, ni con lo que se esperaba ver en esa condición particular.

Ante esta incertidumbre técnica, la jerarquía de Mercedes decidió que la duda no podía resolverse con especulación, sino con datos empíricos. "La mejor forma de responder a una duda es hacer una prueba lo antes posible.", afirmó Resta, señalando que esperar más habría impedido clarificar el estado real del chasis.

Esta urgencia se vio reforzada por el calendario. Singapur no era solo la próxima etapa, sino la oportunidad inmediata para validar o refutar el paquete. La decisión de dividir las especificaciones permitió aislar variables: si el problema era intrínseco al nuevo diseño, ambos coches deberían mostrar dificultades similares; si era de implementación o interacción con condiciones específicas, la comparación directa lo revelaría.

Russell y la unidad de potencia

La elección de George Russell para pilotar la especificación antigua no fue casual, sino estratégica y condicionada por una penalización. El británico debía arrancar desde el fondo de la parrilla en Singapur debido a un cambio de unidad de potencia impuesto tras una falla mecánica en Malasia, lo que redujo drásticamente su capacidad de generar datos útiles en clasificación y en el desarrollo del ritmo de carrera en las primeras vueltas.

Bradley Lord, director adjunto del equipo, aclaró que el límite presupuestario también influyó en la decisión de realizar este experimento comparativo. "Era la forma más rápida de aprender con un experimento en el mundo real... y la forma más eficiente de hacerlo, tomar el conjunto de componentes que aún teníamos para la configuración anterior del coche y revertir la especificación de George", explicó Lord. Al tener ya una desventaja posicional, Russell podía centrarse en la comparativa técnica sin la presión de pelear por posiciones altas en la parrilla.

Resta destacó el profesionalismo de Russell en esta situación. "Russell se ofreció a hacer la prueba, lo cual fue, creo, genial. George siempre es un gran jugador de equipo, y siempre piensa en lo mejor para el equipo", señaló el ingeniero italiano. La disposición de Russell a sacrificar su potencial de puntuación inmediata en favor de la inteligencia técnica del equipo fue clave para que el plan funcionara.

Al no depender de un buen resultado en clasificación para maximizar su fin de semana, su piloto podía configurar el auto viejo de manera óptima para la extracción de datos aerodinámicos, mientras Antonelli, sin penalización, debía equilibrar el rendimiento competitivo con la validación de las nuevas piezas.

El diagnóstico técnico del nuevo paquete

Los resultados de la comparación en Singapur arrojaron información valiosa sobre el comportamiento del nuevo paquete. Resta reveló que Mercedes sí midió la mayor carga aerodinámica esperada, confirmando que las piezas funcionaban en términos de generación de downforce. El problema no era la falta de carga, sino su distribución.

"La carga aerodinámica no se entregaba de forma constante en todas las áreas del coche, lo que afectaba su equilibrio y resultaba en un tren delantero más fuerte de lo esperado.", explicó Resta. Esta inconsistencia obligó al equipo a "recentrar la ventana en la que hacemos funcionar el coche", un proceso que consume tiempo y margen de error en un fin de semana apretado.

La naturaleza del fin de semana de Singapur, con su sprint, complicó aún más el análisis. "Es un fin de semana largo desde el punto de vista del reloj, pero en términos de número de vueltas y experiencia, es relativamente corto", añadió Resta. La lluvia en la carrera del sprint y la transición directa a la clasificación principal limitaron las oportunidades para probar diferentes configuraciones aerodinámicas en profundidad.

Pese a estas limitaciones, el equipo obtuvo "todo lo que esperábamos". La capacidad de identificar que el problema era de equilibrio y no de falta de carga total permitió a Mercedes enfocar sus esfuerzos subsiguientes en ajustar la interacción entre el suelo, la carrocería y el alerón, en lugar de buscar nuevas direcciones de diseño desde cero.

Pruebas con el nuevo alerón y miras a Austin

Además de la división de especificaciones principales, Mercedes realizó una prueba puntual con un nuevo alerón delantero durante la primera sesión de entrenamientos libres (P1). Esta pieza fue montada únicamente en el coche de Antonelli para su primera salida, antes de volver a la versión anterior para el resto del fin de semana.

Lord justificó esta maniobra como parte de la aceleración del aprendizaje. "Incluso hicimos una prueba con el nuevo alerón delantero durante la P1... queríamos comprobarlo, compararlo con el antiguo, obtener los datos, llevarnos los datos a casa", comentó. No era intención competir con esa pieza en Singapur, sino validarla para el futuro.

La restricción de contar con un solo ejemplar del nuevo alerón impidió su uso en la clasificación o la carrera principal. "Solo teníamos uno allí... si solo tienes un ejemplar, corres el riesgo de salidas desde el pitlane si dañas piezas", explicó Lord. El balance de riesgo no favorecía su uso en sesiones competitivas, pero el dato recabado en P1 fue suficiente para planificar.

El objetivo es llegar a Austin con ambos coches en la configuración actualizada y el nuevo alerón delantero. "El objetivo es llegar a Austin con ambos coches en la configuración actualizada y el nuevo alerón delantero para maximizar el rendimiento.", concluyó Lord. La lección de Singapur servirá para que Mercedes compita de nuevo al máximo nivel en el circuito de las Américas.

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